La apertura de la "ESCUELA NORMAL DE INSTITUTORES" el 1º de Enero de 1851 y se abrió solemnemente bajo la dirección del Señor Benito Alejandro Balcázar, de quien se sabe que nació en Rionegro en 1818, hijo de Don Manuel Antonio Balcázar y Doña Nieves Alvarez. En su vocación por el magisterio debió influir poderosamente su padre, quien como Institutor, había llegado a Rionegro procedente de Popayán donde se había desempeñado como ayudante del sabio Caldas y dirigió por largo tiempo el colegio de Rionegro; fundó la Escuela Lancasteriana de "La Maestranza".
A la Escuela Normal de Varones, le servía de anexa la Escuela Primaria de la ciudad, que contaba en el momento con 250 alumnos, entre los que se contaba Andrés Posada Arango, Francisco de P. Muñoz, Juan José y Cándido Molina, Celedonio Restrepo y otros.
Nos cuenta el historiador Betancur (1925) que la Escuela Normal, funcionó en el local propio, levantado bajo la dirección del Dr. Jorge Gutiérrez de Lara, por cuenta del Gobierno Provincial, en el sitio que ocupa la Universidad, mediante contrato de edificación pactado con José Maria Valle Maya y con un costo de 17.200 reales, empleándose en útiles los 10.680 reales restantes de lo votado al efecto por la Ordenanza 23 de 1850, pero fue corta la duración del Instituto.
MISIÓN
La Escuela Normal Superior de Medellín, formara maestros y maestras con competencias académicas, pedagógica e investigativa, desde el nivel preescolar hasta el programa de formación complementaria, mediante la estrategia de núcleos disciplinares que integran la pedagogía y la didactica con el saber específico.
VISIÓN
En el año 2018, la Escuela Normal Superior de Medellín, será una Institución Educativa reconocida por su calidad en la formación de maestros y maestras para preescolar y básica primaria, con compromiso, responsabilidad social, respeto por la diversidad y en continua reflexión de su ser y saber, con visión política, ética y humana, capaces de liderar proyectos pedagógicos que aporten a la transformación social.